Parece que la lectura en pantalla y los dispositivos de lectura digital van ganando terreno. Entre los más populares están Kindle, de Amazon, y Reader, de Sony.
El día de hoy, el periódico La Jornada publica una nota interesante sobre la popularidad del e-book en la Feria del Libro de Frankfurt:
Desde hoy y hasta el domingo se congregan allí 7 mil 373 expositores de 100 países y más de un millar de autores, entre los que destacan los premios Nobel Günter Grass y Orhan Pamuk. Sin embargo, todo queda eclipsado por el libro electrónico.
[...]
Esa nueva tecnología tiene muchas ventajas: gracias a la tinta electrónica, con esos aparatos se puede leer cómodamente en cualquier sitio, la batería suele durar todo el día y la capacidad de memoria para almacenar libros es prácticamente ilimitada.Para Lutz Dursthoff, de la editorial Kiepenheuer & Witsch, el e-book no representa una gran ventaja sólo para los lectores profesionales o los científicos, sino también para el lector de “novelas policiacas en la playa”. En su editorial, casi todos tienen ya uno de estos instrumentos.
Después de la promoción realizada en la feria de Francfort, se espera que el próximo año exista una amplia oferta de libros electrónicos en Alemania. Así, en 2009 podrán adquirirse en el mercado desde clásicos de la marca iRex hasta un minúsculo dispositivo móvil, el Readius, de Polymer Vision. Este último pesa sólo unos 100 gramos y permite elegir entre diferentes pantallas para visualizar el texto. A él se suman las nuevas generaciones del i-Phone de Apple, que ya tiene incluido el software para el e-book.
Todos esos aparatos tienen pros y contras. Kindle permite descargar contenidos de manera directa mediante un módulo celular; sin embargo, el software del libro sólo puede comprarse en Amazon y leerse con Kindle. Otros fabricantes, como Sony, han optado por un “formato abierto”: todos los libros electrónicos funcionan en todos los aparatos.
Además de los detalles técnicos, en lo que respecta a los e-books quedan muchas otras cuestiones por cerrar, como la forma de los dispositivos y la rigidez de la seguridad anticopia. Tampoco el precio, lo que más puede interesar al consumidor, está totalmente decidido. El del hardware y software puede oscilar entre 200 y 600 euros (270 a 814 dólares), mientras que el precio del propio libro electrónico resulta igualmente discutido.
“La actitud hacia la lectura no va a cambiar” por el e-book, concluyó hoy el experto Christoph Bl’si, de la Universidad alemana de Erlangen-Nuremberg. Bl’si confía en la “coexistencia pacífica” de ambos formatos. La única pena, según él, es que en el futuro ya no se podrá tirar a la basura con facilidad un libro malo.
Ja, ja, ja. Concuerdo totalmente con esta última afirmación. Dejo aquí dos video para observar el funcionamiento de Kindle y de Reader:
ENCUESTA
